Omitir los comandos de cinta
Saltar al contenido principal

El Estado no tiene porqué ser aburrido ¡conoce a gov.co!

¿Sabes que es GOV.CO?

¿Sabes que es GOV.CO? Conócelo aquí

Skip Navigation LinksUna-charla-con-dos-Heráclitos-MinCultura-y-el-apoyo-a-la-publicación-de-autores-colombianos
2013-12-14
 

Charla entre dos Heráclitos: MinCultura y el apoyo a la publicación de autores colombianos

 
Fotos: Milton Ramírez, MinCultura / @fotomilton - Texto: Juan Carlos Millán, Prensa MinCultura
Compartir en:

 
La Convocatoria de Estímulos 2015 de MinCultura ofrece en literatura ocho becas, el Premio Nacional de Poesía, un reconocimiento a la crítica literaria, residencias y pasantías. Conversación entre un editor ganador de un estímulo en 2013 y un escritor.


El editor Ricardo Alonso y el escritor Carlos Luis Torres conversan sobre el mundo de las editoriales, la novela ganadora de la beca del Ministerio de Cultura y el futuro de pequeñas librerías y editoriales.​

Luego de desempeñarse como editor de “Diente de León” desde hace más de 20 años Ricardo Alonso decidió enfilar todas sus baterías al ámbito literario, tras decidir comenzar a hacer los libros que le gustaría leer, no obstante su intención inicial de publicar temas relacionados con ensayo social, fotografía e ilustración.

“Fue muy curioso porque lo primero que hice realmente fue publicar libros de ensayo social, los cuales fueron como el motor para sacar esta editorial adelante, con una obra que se llamó ‘Colombia es una cosa impenetrable’, que era una colección sobre la historia intelectual en el país que terminó agotándose en muy poco tiempo”, explica subrayando su particular interés por las imágenes y la deuda contraída desde hace tiempo con los ilustradores.

Ganador de la Convocatoria de Estímulos 2013 –Beca para la publicación de libros de autores colombianos por “Como vuelo de pájaro”-, el trabajo editorial de Alonso también ha sido  distinguido por el Ministerio de cultura con reconocimientos similares en 2010 y 2012 por dos de los títulos que integran la Biblioteca del Río Magdalena.

La Convocatoria de Estímulos 2015 del Ministerio de Cultura​ ofrece en el área de literatura​ ocho becas, el Premio Nacional de Poesía, un reconocimiento a la crítica literaria, residencias y pasantías. Los interesados pueden consultar la convocatoria de estímulos 2015 haciendo click aquí​​​​. En particular, la beca para publicación de libro ilustrado en la que participaron Laguna Libros y Robot ofrece en 2015 un estímulo de quince millones de pesos ($15.000.000). La convocatoria cierra el 6 de abril de 2015.​

El río

Muchos años después apareció “Sacrilegio”, novela de ciencia ficción escrita por Simón Jánicas que  si bien fue recibida con algunas reticencias por parte de Alonso, pronto terminó convenciéndolo de dedicarse a ser un editor de narrativa junto al resto del equipo que hace parte de la editorial Diente de León, expertos en Literatura Universal y de Colombia, gracias a que se trataba de una propuesta que a su juicio valía la pena ser llevada a la imprenta.

“Esta editorial, tal como se concibió en aquella época, comenzó a girar en torno al proyecto de la Biblioteca del Río Magdalena, integrado por una serie de novelas en las que este río es el protagonista. Tenemos ya tres volúmenes publicados y los tres han resultado premiados por el Ministerio de Cultura”, destaca el editor anticipando la publicación de otras dos novelas con el fin de conformar una colección que pueda ser repartido en todas las Bibliotecas Públicas de la cuenca del río.

“Nuestro afán no solo es el de la recuperación de autores sino también el de una búsqueda para que estos libros sean recibidos por el público como una historia de la literatura en Colombia en la medida en que hay muchas poblaciones presentes allí, así como de otras como Barranquilla que fueron construidas a espaldas del río, y cuyos pobladores muchas veces desconocen por completo lo que pasa en otros pueblos por donde pasa el Magdalena”, manifiesta Alonso, insistiendo en la necesidad de establecer un diálogo de identidades e imaginarios, que a su juicio los diferencia de otras editoriales cuya apuesta es la de rescatar autores de otras épocas sin adelantar ningún tipo de valoración crítica que determine su importancia dentro del marco de la historia de la literatura colombiana.

Nuevo canon que va a contracorriente de una selección excesivamente centralista que en buena medida determinó que algunas de estas novelas terminaran en el olvido, a partir de un riguroso proyecto editorial basado en una investigación de año y medio que contó con la participación de lectores entrenados en la arqueología literaria de más de 60 novelas en las que el Magdalena es protagonista, entre las que se terminaron seleccionando 16 títulos de autores como García Márquez, Álvaro Mutis, Laura Restrepo y Antonio Montaña, entre otros.

“Nosotros olvidamos al Río Magdalena y hoy en día se ha convertido en una especie de caño negro que lo único que trae son inundaciones y epidemias junto con pescadores raquíticos y obreros de la industria del petróleo condenados a ese calor insoportable y perpetuo de Barrancabermeja”, tercia el escritor Carlos Luis Torres, quien ha tenido a bien acogernos en su librería del centro de Bogotá poco antes del lanzamiento oficial de su última novela: “Como vuelo de pájaro”.

Un editor independiente

Definido a sí mismo como un editor que lejos de la figura todo poderosa a la que parece haberse habituado la industria, y más bien prefiere concentrarse en canalizar proyectos e ideas gracias al apoyo de un selecto grupo de expertos, Alonso ha logrado consolidarse como un editor independiente, cuyo papel resulta fundamental a la hora de poner en marcha este tipo de iniciativas.

“Una editorial inscrita en los grandes circuitos de producción no tiene cabida para este tipo de aventuras y en cualquier caso esa tampoco puede ni debe ser la función del Estado, que sin embargo considero que está en la obligación de apoyar y creer en este tipo de iniciativas, en procura de hacer crecer estos espacios alternativos”, afirma con vehemencia el curtido editor, para quien el riesgo que puede implicar cada una de sus expediciones editoriales simplemente está fuera de sus cálculos.

“Nosotros decidimos publicar una novela como la de Carlos Luis porque estamos convencidos de que tiene un valor literario que está por encima de cualquier criterio asociado a las ganancias que pudiéramos obtener; esa es nuestra apuesta como editores independientes no obstante a que el término al parecer ha comenzado a incomodar algunos sectores debido a que les parece que ya están en las grandes ligas”, puntualiza el Alonso, insistiendo en la necesidad de cambiar las costumbres en la manera como se publica, se lee y se mira la literatura colombiana de nuestros días.

“Nosotros no le apostamos al hecho de que una obra se venda o no, sino al hecho de que la obra pueda encontrarse con sus lectores, y en esa medida considero que el Ministerio de Cultura debería ampliar mucho más el espectro de sus convocatorias para que todas las personas que trabajan de manera independiente pudieran presentar sus proyectos”, asegura Alonso llamando la atención sobre la necesidad de despojarse de cualquier tipo de vanidad e incluso legando a destacar que sus publicaciones tampoco son libros de carácter imprescindible ni mucho menos.

“Este premio lo he recibido como editorial pero su valor indudablemente está puesto en la propuesta narrativa, de tal manera que sea la calidad de la obra quien hable por sí misma”, explica al tiempo que desvirtúa cualquier tipo de interés en convertirse en una editorial gigantesca. “Nos apasiona nuestro trabajo y la necesidad de entregar libros de una gran calidad”, prosigue, además de destacar la necesidad de mantenerse y buscar incidir en proyectos alternativos a los que impone el mercado.

“La apuesta de Luvina –nombre de la librería de Carlos Luis-  es parecida a la de Ricardo, en el sentido de que ninguna de las dos quiere hacerse rico; alguien ayer me preguntaba sobre cómo me iba económicamente. ¡Pues hermano, yo sobrevivo, porque si mi idea fuera la de hacer dinero no tendría una librería o una galería, sino más bien una pastelería, quizá un restaurante o una casa de putas, que sería mucho mejor negocio”, interviene el escritor, para quien la convocatoria del Ministerio de Cultura radica también en haber logrado integrar a escritor, editor y librerías en calidad de distribuidoras.

“Mi mujer me decía el otro día que esa novela no era para un gran público sino para una minoría que de alguna forma es desconocida en América Latina; mi primer lector de esta novela, por ejemplo, es un profesor de la Universidad Distrital que llegó acá la librería y se sentó a  leerla como a las 4:00 de la tarde, se tomó un par de vodkas y se fue luego de terminarla de un tirón porque terminó atrapado con la historia”, recuerda Carlos Luis para reiterar la importancia de que instituciones como el Ministerio de Cultura responda a una serie de inquietudes que se apartan de las lógicas de la masiva comercialización.

“Como vuelo de pájaro”

Autor de “Barco a la vista“, ópera prima publicada en 1992 que tuvo mayor éxito en España que en Colombia, a la que antecedió un libro de poesía y a la que sucedieron otros dos títulos, Carlos Luis Torres decide embarcarse en una travesía literaria en la que cada una de sus obras es inspiración de la siguiente, a partir de una obsesión por desvincularse de cualquier tipo de asociación con la temática del narcotráfico, bandoleros, guerrilla o el desplazamiento que parecieran haber rebozado la copa inspiradora de nuestros autores.

“Esta novela gira en torno a la estética y de alguna manera recupera algo que no es mío, y en la que el mundo todavía está armado gracias a una armonía en la que encaja lo uno con lo otro, en la que por ejemplo está presente el baile entre dos hombres o la figura de un Stravinsky componiendo Petruchka, y en la que también están presentes San Petersburgo, Berlín, Londres, Paris o Buenos Aires”, acota el escritor respecto a su novela en torno a la tragedia de Nijinsky, ambientada en un periodo de entre guerras, que a su parecer tiene todo que ver con Colombia.

“La princesa Anastasia llegó una noche aquí (a la librería) y empezamos a hablar de la novela mucho años después de haber sido escrita, y a pesar de que en los últimos años he visto mucho ballet, nunca había conocido a un hombre tan estéticamente importante como  Nijinsky”, considera el autor del libro a quien el editor complementa haciendo énfasis en la gran cantidad de autores contemporáneos colombianos que han decidido escribir a partir de personajes como Rimbaud, Kafka o Van Gogh.

“Creo que en Colombia se debía poner un punto aparte en cuanto a las temáticas para decir lo mismo de una manera que deje de ser denotativa para ser connotativa, y pueda hacer énfasis en la tragedia del hombre”, explica el escritor, para quien tragedias como la que relata “Morir con papá” sin duda tiene mucha mayor relevancia a todas las historias escritas sobre narcotráfico en el país.

La librería editorial

“El día en que los nativos digitales aprendan a leer y a escribir habrá literatura en formato digital”, afirma Alonso respecto a los retos los retos que plantea el nuevo entorno, para luego ser complementado por Carlos Luis en el sentido que luego de tantos años de haber trasegado por el mundo de la letras hay algunas cosas que todavía se demoran. “A pesar de que con Ricardo nos conocemos desde no hace mucho tiempo, sí hemos intentado comenzar a gestar nuevos proyectos editoriales”, manifiesta el escritor quien es interrumpido de manera abrupta por el editor.

“Nuestra idea es un poco la de querer reproducir el modelo argentino, de acuerdo con el cual son los mismos libreros quienes buscan sus autores para luego publicarlos, de tal manera que la librería termina convertida también en editorial”, explica Alonso, para quien gracias a que esta estrategia ha tenido bastante éxito decidió entusiasmar a otros libreros con el fin de que cada librería propusiera un autor con el fin de publicar cuatro libros que serían distribuidos dentro de ese circuito.

“Esta propuesta tiene unas ventajas comerciales enormes, como quiera que el libro va a estar en las vitrinas de una manera eterna”, afirma con vehemencia Alonso insistiendo en la necesidad de fortalecer este tipo de sinergias para garantizar el público a cada una de estas propuestas editoriales.

“Si hablamos de esta novela en particular tanto Ricardo como yo nos enamoramos de ella, de manera que su publicación no fue el resultado de ser un libro más en la colección que conforma Diente de León”, acota el escritor quien revela que una vez le presentó su proyecto a Alonso, el editor terminó enamorado de un proyecto para llevarla a la imprenta en el que terminaron trabajando juntos, “aunque primero nos enamoráramos de Nijinsky, a tal punto que terminamos prescindiendo del distribuidor”, prosigue para luego revelar la génesis de esta nueva empresa.

“Recuerdo que yo estaba por fuera de la barra y tú allí adentro hablando de muchas vainas, y comencé a contarte esta historia, y te leí una página, y luego terminé enviándote toda la novela por correo electrónico; de tal suerte que cuando salió la convocatoria del Ministerio de Cultura tú ya la habías leído  y te había parecido que sería interesante publicarla”, rememora Carlos Luis


Mayores informes:

Juan Carlos Millán G.
Grupo de Prensa MinCultura
Tel 3424100 ext. 1295
Cel. 311 878 67 43

​​​​
Cerrar X
Compartir con un Amigo

Ministerio de Cultura

Calle 9 No. 8 31
Bogotá D.C., Colombia
Horario de atención: Lunes a viernes de 8:00 a.m. a 5:00 p.m.

Unidad de Correspondencia: Lunes a viernes 8:00 am a 3:00 pm
Casa Abadía Calle 8 No. 8 A-31 Bogotá D.C.
Radicación Virtual: [email protected]

Contacto

Correo electrónico: [email protected]

Teléfono: (601) 3424100
Fax: (601) 3816353 ext. 1183
Línea gratuita: 018000 938081