El evento contará con representantes de cuatro fiestas del país: la Fiesta de la Expresión Cultural del Mar y del Volcán, de Arboletes (Antioquia); el Festival del Mango, de Los Pendales (Atlántico); la Fiesta de la Afrocolombianidad, de San Miguel (Putumayo); y las Fiestas de la Virgen del Carmen, de Nuquí (Chocó).
Bogotá, 22 de julio de 2026. Las fiestas de Colombia no solo dinamizan el turismo, la gastronomía y el comercio durante los días de celebración. Detrás de cada comparsa, desfile o ritual existe una red de saberes, oficios, procesos comunitarios y actividades económicas que las hacen posibles durante todo el año. Bajo esta premisa, el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes presentará los resultados de la investigación “Economías culturales de la fiesta” y un instrumento de autodiagnóstico para apoyar la caracterización y el fortalecimiento de las economías culturales que las sostienen.
La presentación, liderada por el Grupo de Gestión del Conocimiento de la Dirección de Estrategia, Desarrollo y Emprendimiento (DEDE), reunirá a representantes de cuatro fiestas del país: la Fiesta de la Expresión Cultural del Mar y del Volcán, de Arboletes (Antioquia); el Festival del Mango, de Los Pendales, Luruaco (Atlántico); la Fiesta de la Afrocolombianidad, de San Miguel (Putumayo); y las Fiestas de la Virgen del Carmen, de Nuquí (Chocó). La presencia de estos procesos culturales permitirá poner en diálogo experiencias diversas que reflejan la riqueza cultural y la capacidad organizativa de los territorios.
Más que estudiar las fiestas como eventos aislados, la investigación propone comprenderlas como sistemas en los que interactúan cuatro dimensiones:
El territorio y el enfoque biocultural
Las prácticas culturales
El ecosistema de actores y la gobernanza de la fiesta
Las economías culturales.
Estas dimensiones son interdependientes: las economías culturales no pueden entenderse sin las prácticas culturales que las sostienen; estas dependen de formas de organización comunitaria e institucional; y todas se desarrollan en territorios cuyas características ambientales, sociales e históricas hacen posible la vida de las fiestas.
Entre los principales hallazgos, la investigación confirma la existencia de un ciclo largo de las economías culturales de la fiesta. Su sostenibilidad comienza mucho antes de la programación oficial y continúa después de que termina la celebración, gracias al trabajo permanente de artistas, cocineras tradicionales, artesanos, músicos, gestores, organizaciones comunitarias y otros actores que mantienen vivos estos procesos mediante la formación, la transmisión de saberes, la creación artística, la organización y el cuidado colectivo.
Como resultado de esta investigación, el Ministerio presentará también un instrumento de autodiagnóstico para que las entidades territoriales y las organizaciones que hacen posibles las fiestas cuenten con una herramienta para la caracterización y fortalecimiento las economías culturales que las sostienen. El instrumento ofrece una metodología que permite identificar las relaciones bioculturales, los saberes, los actores, las formas de organización y las actividades económicas vinculadas a cada celebración, generando información útil para la gestión de las fiestas y para la formulación de políticas públicas locales orientadas al fortalecimiento de la cultura y el patrimonio.
Con esta iniciativa, el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes reafirma su compromiso con una comprensión más amplia de las economías culturales, reconociendo que las fiestas son procesos vivos que fortalecen la identidad, consolidan la organización comunitaria y generan oportunidades de desarrollo desde los territorios. Porque las fiestas no se sostienen únicamente en los días en que se celebran: se construyen todos los días, gracias al trabajo colectivo de quienes mantienen viva la cultura en cada rincón del país.