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Impulso histórico: $8.800 millones en instrumentos tradicionales transforman la educación musical en Colombia

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El programa Artes para la Paz, del Ministerio de las Culturas, Las Artes y los Saberes, entregó más de 8.226 instrumentos a través de un convenio con la Fundación Canto por la Vida.

15-12-2025
Artes para la paz
  • ​Los instrumentos, diseñados según las tradiciones y expresiones sonoras de cada región beneficiaria, llegaron a 250 instituciones educativas y escuelas de música de zonas rurales y urbanas de todo el país.

Bogotá, 15 de diciembre de 2025 (@artesparalapaz @fundacioncantoporlavida). El Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes, a través de su programa Artes para la Paz y con la operación de la Fundación Canto por la Vida, ha fortalecido de manera integral la educación musical en Colombia con la entrega histórica de dotaciones instrumentales. Este proceso tiene el propósito de rescatar y proteger las tradiciones sonoras de cada región, enriqueciendo los programas formativos y complementarios de diversas instituciones educativas y escuelas de música en el país.

En el marco de este convenio, se concretó una inversión total de $8.800 millones de pesos destinados a la adquisición de instrumentos representativos del patrimonio musical colombiano. El proyecto culminó con la entrega de 8.226 instrumentos tradicionales, distribuidos estratégicamente en 250 dotaciones, de las cuales 200 fueron asignadas para instituciones educativas y 50 para escuelas de música del programa de fortalecimiento del Plan Nacional de Música para la Convivencia. 

Estos acervos musicales son fundamentales para el fortalecimiento curricular, creativo y pedagógico de miles de niñas, niños, adolescentes y jóvenes, promoviendo la formación y el fortalecimiento de capacidades territoriales.

El convenio interinstitucional alcanzó más de 30 departamentos, tanto en zonas rurales como urbanas, garantizando que comunidades con contextos y realidades diversas accedan a este patrimonio musical de calidad. Entre la selección de los instrumentos entregados se destacan arpas llaneras, marimbas de chonta, acordeones, clarinetes, tiples, bombos andinos, gaitas, tambores tradicionales, charangos y guitarras, entre muchos otros que reflejan nuestra diversidad sonora.

La sostenibilidad de la inversión fue un pilar clave del proyecto. De manera paralela a las entregas, se realizaron talleres de mantenimiento preventivo, enfocados en docentes y participantes de los procesos formativos. Esta iniciativa busca fortalecer las capacidades locales para el cuidado de los instrumentos y asegurar su longevidad. Además, para complementar la formación, cada dotación instrumental fue acompañada de una guía detallada y un kit de mantenimiento, herramientas esenciales para la conservación y la buena práctica de este patrimonio sonoro.

Aporte clave de la fundación Canto por la Vida

Como parte fundamental del convenio, la Fundación Canto por la Vida reforzó integralmente el proceso con una contrapartida de $800 millones de pesos para fortalecer la sostenibilidad y la práctica musical a largo plazo. Esta incluyó:

  • La realización de 55 talleres adicionales de mantenimiento preventivo de instrumentos.

  • La entrega de 490 kits de insumos para mantenimiento.

  • La adquisición de 450 instrumentos extra (300 guitarrillos y 150 guitarras) y 250 accesorios y repuestos (como cajas organizadoras).

  • La creación de 30 arreglos musicales para los beneficiarios.

Fortalecimiento de la luthería nacional y saberes ancestrales

Un total de 29 luthiers (artesanos constructores de instrumentos de cuerda y percusión) de diferentes regiones del país estuvieron a cargo de la fabricación de los instrumentos. Esta acción no solo garantizó la calidad del patrimonio sonoro entregado, sino que benefició directamente a los artesanos, dinamizando las economías locales y fortaleciendo el oficio de la luthería tradicional colombiana. Así, el proyecto contribuye a la continuidad de los saberes ancestrales y la valoración de los oficios.

De manera complementaria, el proyecto potenció el papel pedagógico de estos artesanos: muchos de quienes construyeron los instrumentos fueron, a su vez, quienes dictaron los talleres de mantenimiento preventivo. Este traspaso de conocimientos fortalece la autonomía local, asegurando que cada dotación signifique acceso, sostenibilidad y apropiación comunitaria a largo plazo.​

Artes para la paz

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