Con profundo dolor, lamentamos el asesinato de este joven bailarín de 20 años, talentoso artista de breaking formado en la escuela Casa Beat, campeón de múltiples torneos departamentales y nacionales, y uno de los grandes representantes del breaking deportivo en Colombia.
Su partida deja un vacío irreparable en la escena del hip hop caleño, donde era considerado una de las promesas más brillantes de esta disciplina.
La pérdida de este joven talento nos recuerda la urgencia de proteger a nuestras nuevas generaciones y crear espacios seguros donde puedan desarrollar su arte y sus sueños sin temor.
Desde el sector cultural, exigimos a las autoridades competentes que adelanten las investigaciones necesarias para esclarecer este crimen.
La cultura es y debe ser un territorio de vida, paz y oportunidades donde niños y jóvenes encuentren un proyecto de vida digno y seguro.
Nuestras más sentidas condolencias a su familia, amigos y a toda la comunidad del breaking en Colombia.