Bogotá, 4 de febrero de 2026 (@mincultura). En el marco de la agenda diplomática del presidente Gustavo Petro en Washington, realizada el 3 de febrero de 2026, una pieza de arte indígena concentró siglos de historia, saber y territorio: un jaguar tallado en madera por el maestro artesano amazónico Marcelino Chasoy, que fue entregado como regalo oficial al presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Más que un obsequio protocolar, la obra se convirtió en un mensaje cultural que puso en diálogo la tradición ancestral de los pueblos indígenas con la política internacional.
Ese mensaje parte de un profundo significado simbólico. Para las comunidades indígenas de la Amazonia, el jaguar representa fuerza, poder y valentía. “Es un pensamiento que viene de la tradición”, explica Chasoy. Desde tiempos ancestrales, esta figura ha sido tallada en madera como expresión espiritual y cultural. En la cosmovisión indígena, incluso, se cree que un taita chamán de amplio conocimiento puede transformarse en jaguar durante la ceremonia sagrada del yagé, lo que reafirma su carácter sagrado.
La obra también encarna una relación respetuosa con la naturaleza y el territorio. Desde hace seis años, el taller de Marcelino Chasoy trabaja exclusivamente con árboles que ya han cumplido su ciclo de vida o que han caído por causas naturales. El jaguar entregado en Washington fue tallado en madera de sauce, en un proceso conjunto con su hermano Juan Carlos Chasoy. Tras el tallado inicial, la pieza pasó por un secado de tres meses, la aplicación de inmunizantes artesanales y, finalmente, la colocación manual de chaquiras, una a una, con los colores y símbolos propios de su comunidad. En total, la obra tomó 63 días de trabajo colectivo.
Que esta pieza fuera elegida por el presidente de la República para ser entregada en un escenario diplomático internacional fue motivo de orgullo y, al mismo tiempo, de compromiso para su autor. “Siento un honor y una gran responsabilidad, porque no solo represento a mi comunidad, sino a los artesanos de toda Colombia”, señala Chasoy. Para el artista, este reconocimiento impulsa el fortalecimiento de los procesos culturales que sostienen la identidad, la economía y la vida en los territorios.
En ese sentido, el jaguar es también una expresión de resistencia. A través del arte, las comunidades indígenas defienden su identidad y su derecho a existir desde sus propios saberes. La obra entregada por el presidente Petro a Donald Trump comunica así una defensa de la soberanía, entendida como un vínculo profundo entre cultura, territorio y autonomía.
Es por eso que el mensaje que viajó con el jaguar trasciende fronteras: “Somos guardianes de la Amazonía; proteger la naturaleza es una forma de vivir en equilibrio y en paz”, afirma Chasoy. Ese llamado, plasmado en madera y chaquira, invita al mundo a reconocer y apoyar a los artesanos, a las comunidades indígenas y a las culturas que, desde el arte, cuidan la vida y el futuro del planeta.