Las decisiones del cuatrienio se tradujeron en nuevas declaratorias de Bienes de Interés Cultural, la aprobación de Planes Especiales de Manejo y Protección (PEMP), la inclusión de manifestaciones en la Lista Representativa de Patrimonio Cultural Inmaterial y la protección de sitios clave para la memoria histórica y la investigación científica.
Bogotá, 5 de agosto de 2026 (@mincultura @vicepatrimonios). El Consejo Nacional de Patrimonio Cultural (CNPC), el máximo cuerpo colegiado asesor del Gobierno en materia de patrimonio cultural concluyó un periodo de decisiones técnicas de gran trascendencia para la historia del país.
Entre 2022 y 2026, el Consejo revisó y emitió su concepto técnico sobre 73 temas estratégicos que permitieron proteger y salvaguardar importantes bienes y manifestaciones del patrimonio cultural, tanto material como inmaterial. Entre ellos se encuentran la delimitación del Área Arqueológica Protegida del Galeón San José, el reconocimiento de la Champeta y sus expresiones asociadas como patrimonio de la nación, y la inclusión de la Cerámica del Carmen de Viboral en la Lista Representativa de Patrimonio Cultural Inmaterial (LRPCI), entre otras decisiones de gran impacto.
El resultado es un cuatrienio que deja instrumentos concretos para la protección y gestión del acervo cultural del país.

Decisiones que fortalecen la memoria histórica del país
Durante este periodo, el CNPC declaró Bienes de Interés Cultural, como el conjunto del Cristo Mutilado y el Inmaculado Corazón de María de Bellavista, Bojayá, esculturas sobrevivientes de uno de los episodios más dolorosos del conflicto armado; el Cristo del Palacio de Justicia de Bogotá; y la Paloma de la Paz del maestro Fernando Botero. Estos tres bienes culturales, referentes para la historia nacional, cuentan hoy con declaratoria y protección especial por parte del Estado.
El Galeón San José: un hito en la protección del patrimonio sumergido colombiano
Una de las decisiones de mayor alcance, y que marca un hito en la gestión del CNPC, fue la delimitación del Área Arqueológica Protegida del Galeón San José. Esta decisión consolida el marco institucional y científico para investigar uno de los hallazgos arqueológicos subacuáticos más importantes del mundo y posiciona a Colombia como referente en la protección del patrimonio arqueológico subacuático.
El patrimonio cultural inmaterial: salvaguardar las expresiones vivas de Colombia
En materia de patrimonio cultural inmaterial también se alcanzaron hitos significativos. Durante el cuatrienio, el CNPC emitió concepto favorable para la inclusión de once manifestaciones en la Lista Representativa de Patrimonio Cultural Inmaterial del ámbito nacional (LRPCI) y aprobó sus respectivos Planes Especiales de Salvaguardia (PES). Entre ellas se encuentran el Conjunto de Expresiones Culturales Asociadas a la Champeta; la Cerámica del Carmen de Viboral, la Cumbia tradicional del Caribe Colombiano, los Bailes Tradicionales de la Chorrera, Amazonas; los Saberes y Tradiciones Asociados a la Pesca Artesanal del Río Magdalena; los Saberes y Prácticas Artesanales de las Carretillas Frutícolas de Lejanías, Meta; el Paisaje Cultural Vichero/Bichero y sus Saberes Tradicionales Asociados, entre otras.
Este reconocimiento es de suma importancia para estas expresiones vivas de la cultura, que ahora cuentan con garantías concretas de fortalecimiento y transmisión para su pervivencia en el tiempo.
Gestión de instrumentos para la conservación de la memoria arquitectónica del país
A lo largo de este cuatrienio, la gestión del Consejo Nacional de Patrimonio Cultural también fortaleció significativamente la protección del patrimonio inmueble en todo el territorio nacional. Como resultado de esta labor técnica, se obtuvieron nuevas declaratorias de Bienes de Interés Cultural del ámbito nacional (BICNAL), como la Hacienda La Bolsa en Villa Rica, Cauca, que constituye un hito histórico en la valoración del patrimonio colombiano y en la resignificación de tradiciones culturales de las comunidades en el norte del Cauca y el sur del Valle del Cauca.
A estos avances se suman hitos como la protección de la Casa Río Frío, del arquitecto Rogelio Salmona, en Tabio (Cundinamarca); la Catedral de Santa Marta, en el marco de los 500 años de la ciudad; el Club del Comercio de Bucaramanga; el concepto favorable para la declaratoria del antiguo lazareto de Agua de Dios (Cundinamarca); y la declaratoria del paisaje cultural de las ruinas de Armero (Tolima). Estos bienes reflejan los procesos históricos, sociales y arquitectónicos que han dado forma al país y constituyen una parte esencial de la memoria colectiva de Colombia.
Entre otros resultados relevantes del cuatrienio, el CNPC emitió concepto favorable para diversos Planes Especiales de Manejo y Protección (PEMP), instrumentos que orientan la conservación, el uso y la gestión de los bienes culturales. Entre ellos se destacan los correspondientes al Cementerio Central de Bogotá y al Paisaje Cultural del Sitio Histórico de la Batalla del Pantano de Vargas. Asimismo, aprobó modificaciones a los PEMP del Teatro Amira de la Rosa (Barranquilla), el Complejo Hospitalario San Juan de Dios (Bogotá) y la Hacienda Cañasgordas (Cali), fortaleciendo las condiciones para su conservación, protección y sostenibilidad a largo plazo.
En diciembre de 2025, el Consejo marcó además un precedente al emitir concepto favorable sobre la primera revisión integral de un PEMP en el país, correspondiente al Hospital San Vicente de Paul (Medellín), doce años después de la aprobación inicial del instrumento. Esta decisión abrió el camino para el seguimiento, la evaluación y la actualización periódica de estos planes, con el fin de responder a las nuevas condiciones de gestión y conservación del patrimonio.
¿Qué es el Consejo Nacional de Patrimonio Cultural?
El Consejo Nacional de Patrimonio Cultural (CNPC) es el máximo cuerpo colegiado asesor del Gobierno Nacional en materia de patrimonio cultural. Preside el Consejo la viceministra de Patrimonio y Memoria, Saia Vergara Jaime, por delegación de la ministra de las Culturas, las Artes y los Saberes, Yannai Kadamani Fonrodona, y su Secretaría Técnica está a cargo de la directora de Patrimonio y Memoria, Mónica Orduña Monsalve.
El CNPC reúne a representantes de entidades del Estado, instituciones académicas, científicas y culturales, organizaciones especializadas y expertos en patrimonio cultural, además de un representante de la sociedad civil a través del Programa Nacional de Vigías del Patrimonio Cultural. Entre sus integrantes se encuentran delegados de los ministerios de Comercio, Industria y Turismo, y de Vivienda, Ciudad y Territorio; la Universidad Nacional de Colombia; la Academia Colombiana de Historia; la Academia Colombiana de la Lengua; la Sociedad Colombiana de Arquitectos; el Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH); el Instituto Caro y Cuervo; el Archivo General de la Nación; Parques Nacionales Naturales y el Servicio Geológico Colombiano, entre otras instituciones.
Como máxima instancia técnica en la materia, el Consejo revisa y emite concepto técnico sobre las declaratorias de Bienes de Interés Cultural del ámbito nacional (BICN), las inclusiones en la Lista Representativa de Patrimonio Cultural Inmaterial (LRPCI) y otros instrumentos de protección del patrimonio. Ninguna de estas decisiones puede adoptarse sin su concepto favorable, lo que garantiza que respondan a criterios técnicos, científicos y de interés público.
Un balance de protección y salvaguardia del patrimonio colombiano
Las decisiones adoptadas entre 2022 y 2026 fortalecieron los instrumentos de protección del patrimonio cultural colombiano, con una amplitud territorial y temática sin precedentes recientes. En conjunto, consolidan una visión más amplia e incluyente del patrimonio cultural, al reconocer que la memoria del país también se construye desde la diversidad de sus territorios, comunidades e historias. Esta perspectiva se refleja en la protección de bienes y manifestaciones que representan distintas experiencias históricas, sociales, arquitectónicas, arqueológicas e inmateriales que hoy enriquecen la memoria colectiva de Colombia.
El balance del CNPC va más allá de un inventario de actos administrativos: es la evidencia de que Colombia tiene instituciones capaces de gestionar y preservar su patrimonio con rigor técnico, independencia y visión de largo plazo, orientando desde el análisis colectivo las decisiones que garantizan la preservación de la diversidad cultural y el patrimonio de la nación para las generaciones presentes y futuras.