Cali, Valle del Cauca, 19 de junio de 2026. Colombia dio un paso histórico en la dignificación del trabajo cultural con la expedición del decreto que reglamenta el artículo 41 de la Reforma Laboral y establece, por primera vez, un marco normativo específico para la contratación laboral de las trabajadoras y trabajadores de las artes, las culturas y los saberes.
La medida, liderada por los ministerios de las Culturas, las Artes y los Saberes y del Trabajo, reconoce las particularidades del trabajo artístico y cultural y fortalece las garantías laborales, la protección social y el acceso a derechos para quienes dedican su vida a la creación, producción, circulación y salvaguardia de las expresiones culturales del país.
“A un año de la Reforma Laboral saldamos una deuda histórica con nuestros creadores. Con la reglamentación del artículo 41 pasamos de la promesa a la realidad: el arte deja de ser sinónimo de precariedad. Hoy garantizamos un contrato laboral que reconoce el proceso creativo, habilita cotizaciones flexibles a seguridad social, subsidia riesgos laborales y protege la identidad de nuestros artistas frente a la inteligencia artificial”, señaló la ministra de las Culturas, las Artes y los Saberes, Yannai Kadamani.
Durante décadas, miles de artistas, creadores, gestores culturales, sabedores, actores, músicos, bailarines, técnicos y trabajadores culturales desarrollaron sus actividades en condiciones marcadas por la informalidad, la inestabilidad laboral y las dificultades para acceder a la seguridad social. Con esta reglamentación, el Gobierno Nacional avanza en el cierre de esas brechas históricas y fortalece una política pública orientada a garantizar trabajo digno para el sector cultural.

El decreto establece reglas claras para la contratación escrita, la afiliación a salud, pensión y riesgos laborales, el reconocimiento de las particularidades de las trayectorias laborales artísticas y culturales y la implementación de mecanismos para promover la formalización laboral.
Uno de sus principales avances es el reconocimiento de las dinámicas propias del trabajo cultural, caracterizadas por procesos creativos, ensayos, montajes, rodajes, temporadas y actividades intermitentes, garantizando que estas formas de trabajo puedan desarrollarse sin sacrificar derechos laborales fundamentales.
La reglamentación también incorpora medidas pioneras para proteger la imagen, la voz y la identidad de las y los trabajadores culturales frente al uso de tecnologías de inteligencia artificial, estableciendo que cualquier reproducción, clonación o utilización de estos atributos deberá contar con autorización previa, expresa y escrita de la persona titular.
Entre las principales medidas se destacan:
Formalización de las relaciones laborales mediante contratos escritos.
Garantías de acceso a salud, pensión y riesgos laborales para trabajadores dependientes e independientes.
Reconocimiento de las particularidades del trabajo artístico y cultural sin afectar derechos laborales fundamentales.
Protección especial en materia de seguridad y salud en el trabajo para actividades desarrolladas en escenarios, locaciones, rodajes, montajes y espacios culturales.
Incentivos para ampliar la afiliación al Sistema General de Riesgos Laborales.
Protección de la imagen, la voz y los derechos de las personas trabajadoras frente al uso de inteligencia artificial.
Fortalecimiento de las acciones de inspección, vigilancia y control para combatir la informalidad laboral en el sector.
Medidas diferenciales de acompañamiento para espacios de artes escénicas independientes que faciliten la formalización sin afectar su sostenibilidad.
“La cultura es trabajo. Y quienes crean, interpretan, enseñan, investigan, producen y preservan nuestras expresiones culturales merecen las mismas garantías que cualquier trabajador colombiano. Con este decreto damos un paso decisivo para reconocer el valor social, económico y simbólico del trabajo cultural”, agregó la ministra Kadamani.

La expedición de este decreto hace parte de una agenda más amplia impulsada por el Gobierno Nacional para garantizar mayores derechos y protección social a artistas, creadores, gestores y trabajadores de la cultura. Entre sus avances se encuentran el programa Cultura es Dignidad Mayor, que hoy beneficia a más de 22.500 agentes culturales mayores con un apoyo económico mensual; la entrega de los primeros bonos pensionales para maestras y maestros de la cultura; y Pensionarte Cultura, iniciativa que abrirá 10.000 cupos para facilitar el acceso a subsidios que cubren entre el 60 % y el 80 % de los aportes a pensión de trabajadores culturales.
Estos esfuerzos han comenzado a recibir reconocimiento internacional. Recientemente, UNESCO seleccionó una iniciativa presentada por Colombia entre más de 1.000 postulaciones de todo el mundo para fortalecer la protección social y los derechos de artistas y trabajadores culturales, destacando los avances que el país viene impulsando para consolidar una política pública que reconoce la cultura no solo como expresión e identidad, sino también como trabajo digno y sujeto de derechos.
Con esta decisión, Colombia se consolida como uno de los países de la región que más avanza en la construcción de políticas públicas para la dignificación del trabajo cultural, fortaleciendo la cultura como un sector estratégico para el desarrollo, la cohesión social y el bienestar de millones de personas.
