La ceremonia del Premio Nacional de Alta Gerencia 2026 es el máximo galardón que reconoce la excelencia, innovación y los resultados sobresalientes en la gestión pública colombiana.
Artes para la Paz: un sistema de educación artística para todos es una iniciativa que representa un cambio estructural al pasar de programas aislados y fragmentados a una política pública integral, con soporte normativo, cobertura nacional y enfoque territorial.
Bogotá, 27 de julio de 2026 (@mincultura). El Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes anuncia que ha sido galardonado con el Premio Nacional de Alta Gerencia 2026 por su iniciativa "Artes para la Paz: un sistema de educación artística para todos". Este reconocimiento, otorgado por el Departamento Administrativo de la Función Pública en su XXVI edición, exalta las experiencias exitosas que se consolidan como referentes para la gestión y el fortalecimiento para la administración pública en el país.
La ministra Yannai Kadamani destacó que este premio reconoce a la educación y formación artística y cultural como un eje estratégico de la política pública en Colombia. Además, señaló que este logro evidencia la capacidad del Estado para generar valor público y cohesión social desde las culturas, fortaleciendo las trayectorias de vida y contribuyendo a la construcción de una paz en los territorios.
La iniciativa fue galardonada en el énfasis de "Ciudadanías co-constructoras de lo público para el cuidado de las vidas", al ser reconocida como una experiencia innovadora que representa una transformación estructural en la manera de concebir e implementar la educación artística y cultural en el país, al pasar de programas aislados y fragmentados a una política pública integral, respaldada por un sólido marco normativo, con cobertura nacional y un enfoque territorial que responde a las realidades y necesidades de las comunidades.
Este reconocimiento refleja la consolidación por parte del Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes de un sistema construido desde los territorios. Su principal expresión es el Sistema Nacional de Educación y Formación Artística y Cultural para la Convivencia y la Paz (SINEFAC), una iniciativa construida de manera participativa que incluyó diagnósticos colectivos y mesas territoriales en los 32 departamentos del país. Este ejercicio incorporo las voces y experiencias de más de 80.000 actores, entre comunidades, sabedores y agentes del ecosistema artístico y cultural.

Resultados con impacto social y sostenibilidad
Entre los principales logros que hicieron a "Artes para la Paz" merecedora del galardón, se encuentran:
Cobertura nacional: Cerca de un millón de personas beneficiadas y presencia en 3.000 instituciones educativas oficiales de todo el país.
Fortalecimiento laboral: La creación de una planta temporal en articulación con el Ministerio de Educación Nacional de 1.153 plazas docentes de aula para colegios públicos, asegurando la sostenibilidad del sistema por los próximos 30 años.
Innovación en política pública: La consolidación de un sólido marco normativo, respaldado por el Decreto 458 de 2024, la Ley de Artes al Aula y su incorporación en el Plan Nacional de Desarrollo.
Proyección internacional: El posicionamiento de Colombia como referente regional, al asumir la presidencia pro tempore de la Red Iberoamericana de Educación Artística.
Este premio permitirá, a su vez, que la experiencia de Artes para la Paz sea incorporada al Banco de Éxitos de la Administración Pública, permitiendo que su modelo de gestión sea replicado y adaptado por otras entidades públicas. De esta manera sus aprendizajes y resultados podrán contribuir al fortalecimiento de políticas públicas orientadas a promover el bienestar, la convivencia y la cohesión social a través de las artes y la culturas.
Con este reconocimiento, el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes confirma la importancia de los procesos de transformación de la gestión estatal, al consolidar un modelo de política pública innovador que fortalece las culturas de paz y reconoce a artistas, formadores y sabedores como agentes estratégicos para el desarrollo y fortalecimiento del país. Esta experiencia demuestra la capacidad del Estado para generar valor público mediante una gestión articulada, participativa y con enfoque territorial, orientada a mejorar la calidad de vida de las comunidades.