2003–2022
La circulación se convirtió en un ecosistema
Con el desarrollo de las industrias culturales y creativas, la circulación dejó de entenderse como el último eslabón de la cadena cultural para convertirse en un proceso estratégico que genera valor económico, social, territorial y simbólico.
Aparecieron mercados culturales, ruedas de negocios, plataformas digitales, redes de programación, residencias artísticas y nuevas formas de intermediación. Lo que comenzó a circular ya no fueron únicamente obras, sino también conocimiento, cooperación, inversión, innovación y oportunidades para los agentes culturales.