San José del Guaviare convierte sus calles en escenario: danza, títeres, sabores y memoria en la puerta de la Amazonia.
Incluye:
Tarifa grupal (base 7 pers.) Por confirmar
Galería












Aquí no vienes solo a ver. Vienes a sentir, a bailar, a probar y a reconocerte parte de un territorio vivo.
La primera experiencia de turismo cultural urbano del Guaviare. Un recorrido por la ciudad donde la cosmogonía indígena se vuelve danza, la memoria colona revive en teatro de papel y los frutos amazónicos se convierten en una cena que se come el territorio.
Por qué es única
No es un tour arquitectónico: las calles, plazas y monumentos de San José se transforman en una obra viva.
En la Danza de la Anaconda tejes tu manilla de cumare y entiendes que cada fibra une ríos, pueblos y memorias.
El Kamishibai y los títeres planos reviven la vida de las familias colonas a orillas del río.
Una cena fusión amazónica: pescado con leche de coco, açaí, cocona y seje, en un buffet guiado de encuentros.
El recorrido
Empiezas en el corazón deportivo y cultural de la ciudad, en la puerta norte de la Amazonia. Aquí se cruzan generaciones y late la vida cotidiana del Guaviare, capital de un territorio donde se construye una nueva identidad.
EncuentroLa gran anaconda recorre los ríos y deja a cada pueblo en su lugar: la cosmogonía tukano se vuelve danza contemporánea. No solo ves la historia, la sientes en el cuerpo cuando te invitan a bailar y a tejer tu propia manilla de cumare, hilo que une ríos, pueblos y memorias.
Movimiento y fibraLa ciudad cambia de piel y te habla de los colonos que llegaron buscando futuro. Con el Kamishibai —el teatro de papel japonés— y títeres planos revives la casa colona a orillas del río: el fogón, el pescado, los abuelos… un viaje íntimo a la memoria que emociona.
Emoción e historiaSan José se convierte en un gran teatro al aire libre. El jaguar del Chiribiquete aparece como guardián de fuerza y sabiduría y la Flor del Guaviare como símbolo de fertilidad, mientras indígenas, campesinos y llaneros bailan juntos en un mismo territorio.
Luz y músicaCuando cae la tarde cierras los ojos para abrir otros sentidos: tocas semillas, cortezas y fibras, hueles humo, café y cacao, y pruebas bocados de pueblos que han sabido vivir en armonía con la selva.
Llega el momento de 'probar el territorio': el pescado con leche de coco se encuentra con açaí, cocona y seje en un buffet guiado que convierte cada receta en un mapa de encuentros entre lo ancestral y lo colono.
Tacto, olfato y gustoNo vienes solo a ver: vienesa sentir, bailar, probar y recordar.
Todo listo
Testimonios
“La danza de la anaconda y tejer mi manilla de cumare me conectaron con la selva como no esperaba.”
“Comer con los ojos vendados y luego comerme el territorio en el buffet amazónico fue inolvidable.”
“La Puerta de Orión y los pozos naturales son mágicos, pero la gente del Guaviare es lo que más se queda.”
Cupos coordinados directamente con las familias y operadores del territorio. Escríbenos y planeamos tu viaje contigo.