La Universidad de Caldas cerró su gestión 2025 con 89.200 beneficiarios y presencia en 472 colegios de Caldas, Risaralda, Quindío, Valle, Tolima y Cundinamarca.
Con una inversión de más de 21 mil millones de pesos, el programa llegó a 183 municipios, priorizando zonas rurales y territorios históricamente afectados por el conflicto armado.
Manizales, 22 de diciembre de 2025 (@artesparalapaz) Más que una meta cumplida, el cierre de la vigencia 2025 de Artes para la Paz representa un triunfo de la sensibilidad sobre la violencia. La Universidad de Caldas, encargada de ejecutar el programa en seis departamentos, no solo cumplió un convenio con el Ministerio de las Culturas; entregó a las comunidades herramientas para imaginar un futuro distinto a través de la creatividad y el afecto.
Detrás de cada dato hay una historia de cambio en departamentos como Caldas, Risaralda, Quindío, Valle, Tolima y Cundinamarca:
89.200 sueños acompañados por el programa en toda la región.
472 colegios que se convirtieron en refugios de paz y expresión artística.
700 artistas formadores que recorrieron caminos rurales para sembrar arte en las aulas.
183 municipios, incluyendo zonas de ruralidad dispersa, donde el arte llegó para quedarse.
El impacto real del programa se escucha en voces como la de Julieta Villa Montaño, una pequeña beneficiaria de teatro en Manizales, quien tras su presentación final compartió una lección de vida: "En nuestra obra aprendimos que no tenemos que pelear, sino hablar y buscar la paz... es mejor que nos enseñen bien, que nos ayuden a aprender".
Este sentimiento fue el motor de la Muestra Regional en Armero-Guayabal, donde el dolor del pasado se transformó en danza y música, evento que se dio en dos tiempos: un desfile por las principales calles del municipio y una presentación que tuvo más de 150 beneficiarios en el escenario.
Con una inversión de $21.837.403.015, la Universidad de Caldas demuestra que cuando el recurso público se gestiona con amor por el territorio, los resultados son visibles en la sonrisa de los niños. "Es grato cumplirle al país, pero sobre todo a nuestros niños y adolescentes, que son los verdaderos protagonistas de este cambio", concluyó el maestro Yovanny Betancur, líder de la implementación del programa a través de la Universidad de Caldas.