Aquí podrá registrarse y participar más activamente del programa VIGÍAS DEL PRATRIMONIO
[registrarse aquí]

Si eres usuario registrado [ingresa aquí]

 

Visite nuestra galería fotográfica
[ingrese aquí]

 

 

 

 

VALORANDO LAS BELLAS COSAS Y COSTUMBRES

admin | General | Martes, 24 Febrero 2009

Desde hace dos años aproximadamente una joven con un alias bien inusual “Koléia”, se enamoro de Santo Domingo pero desde hace muchos más profesaba el amor por uno de sus mas grandes hijos: Tomas Carrasquilla.

Este amor fue el que al llegar al municipio como promotora cultural hizo calar en la mente de ella, Claudia Arroyave (su verdadero pero casi olvidado nombre) la idea de preservar su patrimonio. Desde ahí comenzó a animar a algunos jóvenes enamorados de la lectura por rescate de las tradiciones, costumbres y cultura de esta tierra. Y

aunque Tomas es su principal y mas conocido patrimonio pues nació allí en 1858 y es considerado el padre de la novela moderna en Antioquia, este municipio tiene muchos mas patrimonios por cuidar preservar y mantener.

Entre estos se destacan algunos materiales como la iglesia construida en 1868 y cuenta con nueve puertas y cuatro altares labrados en madera; sus caserones de bellos balcones, el recuperado teatro municipal que espera recursos para ser restaurado y volver a contar con grandes representantes de las artes y el cine. Ah, y volvemos a Carrasquilla, hoy en día se busca recuperar su casa natal para que se convierta en un museo. Y no podemos olvidar el túnel de la Quiebra, gran Obra de infraestructura construida por el señor Francisco Cisneros.

Todo esto lo contó Juan Esteban Laverde, un jovencito que con un cuento bajo el brazo recorre hasta el mas recóndito lugar de su pueblo para sorprenderse diariamente con nuevos patrimonios inmateriales: el poder de la palabra es uno de los que mas valora, venta de lotes completos de Ganado en la feria que se realiza en su pueblo desde épocas ancestrales y donde aun la plata no se ve sino que cada negocio se cierra con un contrato verbal donde la única garantía es el honor.

Los vigías del patrimonio son un programa que seguramente lograran que en Santo Domingo se valoren las cosas mas grandes y mas pequeñas, pero sobre todo las que cotidianamente consideramos insignificantes, como el apretón de mano de un amigo o el simple hecho de tomar un café en el sombreado parque