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Riesgos
Para pensar
Nadie nace aprendido
Como hemos visto, nuestro patrimonio cultural inmaterial es el universo de experiencias, saberes, valores, técnicas y formas de entender y disfrutar la vida aprendidos por medio de la palabra y a través de las experiencias que compartimos con nuestras comunidades y grupos. Es el vínculo con nuestro pasado, que nos permite entender de dónde venimos, sentirnos orgullosos de lo que somos y defender lo que queremos ser.
Lo que se quiere no se niega
El patrimonio cultural inmaterial, oral o intangible, está en nuestra memoria, depende de nosotros para tener vida y su principal amenaza es el olvido. Cuando deja de ocupar un lugar importante en nuestro pensamiento y en nuestra forma de vivir, lo estamos perdiendo sin darnos cuenta. Es por eso que debemos valorar nuestro patrimonio inmaterial y reconocer así las virtudes de nuestros propios conocimientos. Muchas veces nos sentimos avergonzados de las tradiciones propias y permitimos que sean reemplazadas por otras que no son convenientes. En ese momento estamos en riesgo de ser dominados culturalmente, es decir, de perder la oportunidad de demostrar quiénes somos.
Nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde
Si no somos conscientes del valor de nuestro patrimonio inmaterial, puede ser reemplazado por cualquier moda. Si preferimos esas modas y olvidamos lo que la comunidad nos ha regalado, renunciamos a nuestra originalidad y forma particular de ser, y a la posibilidad creativa para vivir de acuerdo con nuestra historia y nuestro entorno. La televisión, la radio, las revistas, la prensa y el internet en muchos casos nos ofrecen información y conocimientos valiosos, sin embargo, debemos estar atentos a que éstos no lleguen a desplazar, de nuestra memoria y de nuestros hábitos, los saberes heredados. Es mejor aprovechar esas tecnologías para fortalecer el patrimonio, de hecho esto ya lo hacen muchos jóvenes que tienen la capacidad y el interés de ligar el presente con el pasado.
Más sabe el diablo por viejo que por diablo
Los mayores, por su amplia experiencia y sus recuerdos acumulados, son los principales portadores del patrimonio inmaterial, si no reconocemos su importancia en la transmisión de saberes, ni mantenemos un diálogo continuo con ellos, cuando mueran, perderemos todos sus conocimientos.
Es importante asegurar que ellos tengan una vida digna, una vejez amparada y amor suficiente que sean muestra de agradecimiento por su dedicación y sabiduría.
El que no oye consejos, no llega a viejo
En la actualidad, los espacios en donde más información recibimos son la escuela y los medios de comunicación, pero no siempre nos ofrecen conocimientos, destrezas, valores y formas de entender el mundo propios de nuestra comunidad. Por eso, es necesario que dediquemos tiempo para compartir con nuestra gente.
Creemos que el patrimonio inmaterial siempre será nuestro porque así ha ocurrido durante nuestra vida, pero no nos damos cuenta de que si no lo transmitimos, las nuevas generaciones no tendrán esa oportunidad. Por esto es importante fortalecer la comunicación entre jóvenes, mayores, adultos y niños.
Lo que se hereda no se hurta
Podemos identificar posibilidades de trabajo y de obtención de recursos económicos en nuestro patrimonio inmaterial. Lo podemos adaptar a nuevas situaciones sin que pierda sentido para nosotros, pero debemos recordar que al usar el patrimonio como espectáculo u objeto de comercio, no debemos permitir que se degrade y pierda sus virtudes expresivas y creativas. Es nuestra herencia, nos pertenece; si alguna empresa quiere comercializarlo, debe tener la aprobación de la comunidad propietaria, ésta debe encargarse de asegurar que sea para el beneficio de sus integrantes y de la humanidad y que siga siendo suyo, pues de ello depende el futuro de cada comunidad.
Toda amenaza contra el territorio de las comunidades y contra la vida es también una amenaza contra el patrimonio inmaterial. A pesar de las adversidades, cuando nuestra comunidad se mantiene unida puede encontrar en su patrimonio formas de solucionar los conflictos y hallar salidas pacíficas a los problemas. También podemos aprender de las experiencias de los otros grupos. |
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